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Día de la
Bandera 
En
conmemoración del fallecimiento de su creador Gral. Manuel Belgrano, ley
12.361
Biografía de Manuel Belgrano, su creador

Nació en Buenos Aires el 3 de junio de 1770. Sus padres fueron Domingo
Belgrano, genovés, y Josefa González Caseros, porteña.
Realiza sus primeros estudios en el Colegio de San Carlos. En 1787 estudia
Leyes en Salamanca, España.
En 1793 se gradúa en Valladolid, y lo nombran Secretario Perpetuo del
Consulado que se establecería en Buenos Aires.
En 1797 es el Capitán de las milicias en Buenos Aires.
Hasta 1806 se dedica al estudio de idiomas y del Derecho Público y Economía.
A partir de 1807 participa de las acciones revolucionarias y de emancipación.
En 1810 escribió el "Ideario Libertador"
Participó en las luchas por la emancipación, en las derrotas de Paraguay y
Tacuarí, los triunfos de Las Piedras, Salta y Tucumán, la creación de las
baterías Libertad e Independencia y otras muchas operaciones militares.
En 1812 es nombrado Brigadier del Ejército, se establece en Rosario, y después
de inaugurar las Baterías Libertad e Independencia, crea la escarapela, y
luego, a orillas del Paraná, crea la Bandera Nacional, que es izada el 27 de
febrero en la isleta Independencia.
Marcha hacia el Alto Perú con la instrucción de hacerse cargo del Ejército del
Norte.
El 24 de septiembre de 1812, después de la victoria de Tucumán, designa a la
"Virgen de las Mercedes" como generala del Ejército Patriota.
En 1813 dona sus sueldos para la creación de cuatro escuelas.
En 1813 sus fuerzas son derrotadas en Vilcapugio y Ayohuma. Desmoralizado y
enfermo trata de reorganizar su ejército. En 1814 es relevado del mando por
San Martín. Regresa a Buenos Aires
1815 Parte hacia Europa con Rivadavia. Regresa al país en 1816 y se dirige
hacia el norte a cooperar con Güemes.
En 1818, desalentado, pobre y con su físico deteriorado, se retira del
ejército.
En 1819 se radica en Tucumán, pero su enfermedad empeora y viaja a Buenos
Aires en grave estado, mientras los problemas de desunión nacional lo
desalientan aún más.
El 20 de junio de 1820 muere el Creador de la Bandera Nacional. El día
anterior había entregado a su médico su reloj de oro, que era todo el bien que
le quedaba, de su entrega a la Patria y a su emancipación.

Creación de la Bandera
Hasta que Manuel Belgrano enarboló por primera vez la bandera nacional en la
Villa del Rosario, el 27 de febrero de 1812, tanto los ejércitos patriotas
como los realistas utilizaban los colores rojo y amarillo de España en sus
estandartes. El origen del celeste y blanco tiene un antecedente religioso (tambn
hay otras hipótesis). Eran los colores de la Virgen María en su Purísima e
Inmaculada Concepción, a la que se representaba vestida de blanco con un manto
celeste, representando el celeste es el color del cielo. La Virgen era la
patrona del Consulado, donde Belgrano era su máxima autoridad. Y se cree que
esa institución llevaba como divisa una bandera celeste y blanca.
Un poderoso rey español del siglo XVIII, Carlos III, creador del Virreinato
del Río de la Plata, fundó una Orden que se identificaba con los colores
celeste y blanco, con la misma disposición de nuestra bandera: dos franjas
celestes a los costados y la blanca en el centro. El general creyó que hacía
falta diferenciar un bando de otro, y estimular a la tropa con un símbolo
propio. Se cree que la adopción del celeste y blanco también se debió a la
imitación de los de la escarapela, creada el 18 de febrero de 1812.
El celeste y blanco pasó pronto a ser adoptado por los porteños. Juan Martín
de Pueyrredón y sus hombres ya llevaban cintas de ese color durante las
Invasiones Inglesas. Las habían tomado del Santuario de la Virgen de Luján.
Belgrano, al decidirse por esos colores, no hizo más que respetar una vieja
tradición popular.
Los colores de la escarapela, que luego serían los de la bandera, tienen otro
antecedente: eran los que identificaban a los miembros de la Sociedad
Patriótica (grupo político y literario de civiles y militares identificados
con las ideas de Mariano Moreno). Como sus miembros fueron desplazados de la
Junta en 1811, pasaron a la oposición. Y el Primer Triunvirato eligió el
celeste y blanco para la escarapela con una disposición distinta de esa
Sociedad. Esta última los disponía de este modo: celeste, blanco, celeste. La
primera escarapela, se supone, era blanca, celeste y blanca.
Cerca de Macha, en Bolivia, se encontraron dos banderas que se supone eran las
que llevó Belgrano hasta el Alto Perú durante su campaña militar. Una tiene la
franja central celeste, y la otra, blanca. El Ejército del Norte juró
obediencia a la Asamblea del Año XIII con una bandera blanca y celeste. Y esta
enseña recién se enarboló en el mástil del Fuerte en 1815. Hasta entonces,
allí, flameaba la bandera española. El Congreso de Tucumán, en 1816, adoptó la
bandera celeste, blanca y celeste como símbolo nacional que identificaba a una
nueva Nación. La presencia del sol en el centro de la bandera la adoptó el
Congreso, reunido en Buenos Aires, en 1818. Este sol es el mismo que aparecía
en la primera moneda nacional acuñada por la Asamblea del Año XIII y luce 32
rayos flamígeros. La bandera con el sol es la “bandera mayor” de la Nación, y
solo pueden lucirla los edificios públicos y el Ejército. Los particulares
exponen la bandera sin el sol en el centro.

La primera vez que se enarboló
Manuel Belgrano enarboló por primera vez la bandera nacional en la ciudad de
Rosario el 27 de febrero de 1812, la cual fue confeccionada por doña María
Catalina Echevarría de Vidal. En una nota, Belgrano comunicó que "...siendo
preciso enarbolar bandera, y no teniéndola, la mandé hacer blanca y celeste
conforme a los colores de la escarapela nacional". El 23 de agosto de 1812, en
la torre del templo de San Nicolás, por primera vez en Buenos Aires se hace
tremolar la bandera de la patria.
Le tocó al Congreso de Tucumán la gloria de sancionar el decreto, que no fue
ley, de legalizar la enseña en uso. A los nueve días de declarada la
Independencia, se sintió la necesidad de aprobar oficialmente la bandera, en
cuya defensa ya habían muerto muchos cientos de argentinos.
Nacida la nueva Nación a la vida independiente, por la solemne voluntad de los
pueblos que la componían, esa medida no podía postergarse por más tiempo.
El 18 de julio de 1816, en el acta de la sesión del día, el diputado por
Buenos Aires, Juan José Paso pidió que se fijase y se jurase la bandera
nacional.
Dos días después, se trató la importante ponencia y se resolvió por decreto
que la bandera sería azul celeste y blanca y se la adoptó como símbolo patrio.
Para glorificar la bandera como corresponde, el 8 de junio de 1938, el
Congreso sancionó una ley que fija como Día de la Bandera y lo declara
feriado, el 20 de junio, aniversario de la muerte de su creador, Manuel
Belgrano.

Significado de las partes de la Bandera, sus colores
En
cuanto a la elección de los colores se han formulado multiplicidad de
hipótesis de los historiadores. Algunas de ellas son:
Sentimiento religioso: Los colores celeste y blanco figuran en el manto
de la Virgen María. Belgrano rindió culto a la Virgen de Luján; bajo cuya
advocación se inició el Consulado de Buenos Aires.
Concepción ideológica: El azul (azur o blao en el arte heráldico o
blasónico) simboliza los ideales de justicia, verdad y fraternidad, señalados
en nuestro escudo por el campo superior. de la elipse.
Concepción poética: El azul y el blanco tendrían origen en la
concepción poética que los presupone como inspirados del cielo y las nubes.
Tradicionalismo local referido al escudo de la ciudad de Buenos Aires:
Ambos colores tienen su antecedente en la Colonia. El color celeste figura en
los cuarteles de los escudos de México (1523), Perú (1537), Bogotá (1548),
Chile (1552), etc. En el de Buenos Aires; fijado por el gobernador Jacinto de
Cariz el 5 de noviembre de 1649, los colores cielo y plata -es decir celeste y
blanco- aparecen con el emblema del Espíritu Santo y el puerto. Los dos barcos
fueron agregados en 1810.
Cruz y banda real: Figuraban en ambos símbolos de la orden de Carlos
III, y figuraron también, como insignia de la soberanía castellana y
aragonesa, en la banda de los Reyes Católicos. Los partidarios de Fernando VII
y la Junta Gubernativa los emplearon en oposición al rojo de los partidarios
de José Bonaparte.
Insignia del Consulado: La bandera izada al frente deI Consulado
-instalado en Buenos Aires el 2 de junio de 1794- ostentaba los colores
celeste y blanco, los mismos del manto de Ia Virgen, protectora de la
Corporación.
Distintivo patriota durante las invasiones inglesas: Fue el celeste el
color de los moños, lazos y cintas que utilizaron desde el 14 de julio de 180ó
para reconocerse entre ellos. Lo usaron en los ojales del chaleco o la casaca.
Colores predilectos en los regimientos de 1806 y 1807: El celeste y el
azul fueron los colores predilectos de los regimientos organizados para
rechazar a las tropas inglesas, en especial, de aquéllos que fueron
constituidos con el elemento criollo: Húsares de Pueyrredón, Cazadores
Correntinos, Patricios do Buenos Aires, Pardos, etc.
Telas del invasor inglés: El azul fue el color que predominaba en Ias
telas que en gran cantidad y como botín de guerra se tomaron a las fuerzas
inglesas, una vez vencidas después de la invasión. Estas telas sirvieron para
confeccionar los uniformes de los nuevos regimientos coloniales.
Divisa de Sociedades. Secretas y Patrióticas: El color celeste fue
típico en las cintas que como divisa usaron los componentes de Sociedades
Secretas y Patrióticas (1810 y 1811),
Rebozos de Las damas porteñas: Los rebozos -capas, pañolones, mantos,
mantones etc.- y las flores -violetas y junquillos prendidos en el ppecho-,
señalaron la predilección por ambos colores, el blanco y el azul.
Divisa de French. y Beruti: Las cintas que French y Beruti
distribuyeron el 25 de Mayo, como es sabido, fueron de los mismos colores que
los patriotas para distinguirse entre ellos, habían ostentado el 22, día del
memorable Cabildo Abierto.
Color blanco, símbolo de unión; rojo, de oposición: En algunos relatos
de la época de la Revolución de Mayo "Diario de varios sucesos, 181Ó",
"Revolución de Bs. As: acaecida el 21 de mayo de 1810" que. concluyó eI 25
propio" y otro tercero, también anónimo, fechado en "Córdoba, 4 de junio de
1810", así como las "Memorias curiosas", 1717-1855, de Juan Manuel Beruti
-hermano de Antonio Luis-, y las "Memorias" de Belgrano; se hacen aparecer
patriotas usando cintas de color blanco, como símbolo de unión entre "europeos
y patricios" y "españoles y americanos", y aun cintas rojas o encarnadas color
de sangre, como símbolo de guerra contra alguna oposición que hubiera, a favor
del virrey".
Divisa de los morenistas: En oposición a los saavedristas, tal como
consta en el sumario instruido a raíz de la asonada del 5 y 6 de abril, Ios
morenistas utilizaron cintas azules y blancas.
Color incásico: E1 azul constituyó color predilecto en los ornamentos
de los Incas del Perú.
Influencia de otras ideas revolucionarias: El azul -excluido el rojo
como color dominante en la insignia española- habría sido tomado de la nueva
bandera de Francia, país al que pertenecían muchos de los escritores,
filósofos, economistas, etc., de cuyas ideas se nutrieron los prohombres de
Mayo.

Matiz del color azul
Celeste, azulceleste y azul son términos de uso indistinto en el transcurso de
los años, desde que se crea el primer distintivo - la escarapela de 1812 -
hasta la sanción del decreto del 24 de abril de 1944, con que se procura
finalizar la polémica precisando el matiz nacional. Las causas que han
determinado el planteo de esta cuestión podrían expresarse con los siguientes
enunciados: a) la imprecisión del vocablo escogido para designar el matiz; b)
el desconocimiento de cuál era exactamente el matiz elegido por su creador; c)
el criterio intencional de contemporáneos y sucesores, al escoger otro matiz
que consideraron más apropiado, ya sea por razones fundadas en la heráldica,
la estética, la visibilidad, la duración; d) la destrucción o el extravío de
la bandera original.
En cuanto a las razones enunciadas en el punto c) la heráldica considera el
azul como color primario, puro o franco, sin mezcla de blanco (tono diluido),
o de negro (tono rebatido). El celeste, por el contrario, es color secundario,
diluido. La tendencia de elegir paños azules para la confección de banderas,
por demás, revela, precisamente, la oposición al desgaste que ocasiona el
efecto natural del aire; el sol y las lluvias, que terminan por rebajar
celeste o blanco el matiz natural del azul, en desmedro de su estética,
visibilidad y duración.
El matiz apropiado, debe ser el azul. puro, conocido también con las
expresiones de azul argentino o azul bandera, el azul claro o azul cielo en
los días serenos.
En el decreto Nº 10.302, del 24 de abril de 1944 por el cual se determinan las
características de los símbolos de la soberanía de la Nación, se opta por éste
matiz, el "azul claro como el cielo", asignándose esta definición al término
"celeste" color que se considera como "matiz de azul".

Cantidad y
disposición de las franjas
Conforme a la tradición rosarina, la bandera de Belgrano, confeccionada por
doña María Catalina Echavarría de Vidal, constaba de dos paños verticales, uno
blanco, del lado del asta y otro celeste. Los elementos de esta bandera son
coincidentes – en número y disposición- con la bandera de los andes (a la que
se agregó el escudo) y confiere sentido lógico a la tradición rosarina, por
cuanto es lógico que San Martín, al disponer su confección, debió
necesariamente inspirarse en la Bandera que le legara, describiera o mostrara
Belgrano, en el período que ambos patriotas vivieron juntos en el norte del
país (enero a marzo de 1814)
En un retrato de batalla durante la estadía de Belgrano en Londres (1815)
aparece una bandera en el fondo con dos franjas horizontales, la superior
blanca y la inferior celeste, lo cual cabe suponer que las indicaciones fueron
suministradas por el propio Belgrano.
Se desconoce la causa por la cual comenzó a disponerse las franjas de distinta
manera a la hasta entonces acostumbrada.
Las primeras indicaciones de la bandera de tres franjas horizontales aparece
en una nota que envía Vigodel al ministro de estado en Brasil: "Los rebeldes
de Buenos Aires han enarbolado un pabellón con dos listas azul celeste a las
orillas y una blanca en el medio".
Destino de la Bandera creada por Belgrano
Se
ignora -como es sabido- el destino de la bandera que Belgrano creó en Rosario
(27-2-1812). Esta bandera, ¿fue la misma que el 25 de mayo hizo bendecir a
Gorriti en Jujuy? ; ¿la misma que en 1812 acompañó al prócer en Tucumán, el
río Pasaje, Salta, Vilcapugio y Ayobuma? Frente a la hipótesis de la
confección de más de una bandera -Belgrano no había de llevarse la bandera
consigo, como si fuera un efecto personal, ya que la insignia pertenecía a las
fuerzas que quedaban en las baterías-, se halla la versión que sólo admite
una, sustentada en la creencia de que para campaña de tan limitado período, en
la que, asimismo, actuó como único jefe, innecesaria se hacía la preparación
de dos o más banderas. La bandera que actualmente se conserva en la Casa de
Gobierno de Jujuy -confundida en un tiempo con la de Rosario-, fue la otra quo
Belgrano hizo ondear en la ciudad norteña el 25 de mayo de 1813, Compuesta de
un solo paño, totalmente blanco, lleva pintada además, el escudo de la
Soberana Asamblea. En cuanto a las supuestas banderas de Ayohuma, encontradas
en 1883 y 1885, en la vieja capilla de Titiri, curato de Macha (Potosí,
Bolivia) -lugar donde tuvo asiento el cuartel general del ejército patriota-,
investigaciones últimas parecen confirmar como inexacta la hipótesis según la
cual una de ellas sirvió para cubrir el cajón que conducía los restos del
infortunado Lavalle, en la dolorosa travesía que en 1841, realizaron sus
fieles amigos, desde Jujuy hasta Bolivia, para librarlo del furor despiadado
de Oribe y los suyos. Estas banderas -una de las cuales se conserva en el
Museo Histórico Nacional y la otra en la Sociedad Geográfica de Sucre-,
habrían sido las mismas que fueron enarboladas en las baterías de Rosario 1.
Estas banderas habrían seguido a los cuerpos que salieron de la ciudad hacia
Jujuy, para reforzar el ejército de Belgrano. De estas dos banderas, la del
Museo Histórico Nacional (tres bandas horizontales: azules las laterales,
blanca la del centro) y la Sucre (tres bandas horizontales: blancas has dos
laterales, azul la del centro), la última sería la bandera creada por
Belgrano; la anterior, la remitida por el gobierno, según el oficio del 3 de
marzo de 1812, para reemplazar a la enarbolada per su creador en la batería de
Rosario, el 27 de febrero de 1812.

Proclama del general Manuel Belgrano
Soldados de la Patria:
En este punto hemos tenido la gloria de vestir la escarapela nacional que ha
designado nuestro excelentísimo gobierno: en aquel, la Batería de la
Independencia; nuestras armas aumentarán las suyas; juremos vencer a nuestros
enemigos, interiores y exteriores, y la América del Sud será el templo de la
Independencia, de la unión y de la libertad.
En fé de que así lo jurais decid conmigo ..... Viva la Patria.
Concluido
Señor Capitán y Tropa destinada por primera vez a la Batería de la
Independencia: id, posesionaos de ella y cumplid el juramento que acabáis de
hacer
En Jujuy
(Al ser bendecida por primera vez la bandera argentina al frente del ejército,
el 25 de mayo de 1812)
Manuel Belgrano, General en jefe, al ejército de su mando -Soldados, hijos
digno de la Patria, camaradas míos: dos años ha que por primera vez resonó en
estas regiones el eco de la libertad, y él continuó propagándose hasta por las
cavernas más recónditas de los Andes; pues que no es obra de los hombres, sino
de Dios Omnipotente, que permitió a los americanos que se presentase la
ocasión de entrar al goce de nuestros derechos: el 25 de Mayo será para
siempre memorable en los anales de nuestra historia, y vosotros tendréis un
motivo más recordarlo, cuando en él, por primera vez veis la Bandera Nacional
en mis manos, que ya os distingue de las demás naciones del globo, sin
embargo, de los esfuerzos que han hecho los enemigos de la sagrada causa que
defendemos para echarnos cadenas aún más pesadas que las que cargabais. Pero
esta gloria debemos sostenerla de un modo digno, con la unión, la constancia y
el exacto cumplimiento de nuestras obligaciones hacia Dios, hacia nuestros
hermanos, hacia nosotros mismo; a fin de que haya de tener a la vista para
conservarla libre de enemigos y en el lleno de su felicidad. Mi corazón rebosa
de alegría al observar en vuestros semblantes que estáis adornados de tan
generosos y nobles sentimientos, y que yo no soy más que un jefe a quien
vosotros impulsáis con vuestros hechos, con vuestro ardor, con vuestro
patriotismo. Sí; os seguiré imitando vuestras acciones y todo el entusiasmo de
que sólo son capaces los hombres libres para sacar a sus hermanos de la
opresión.
Ea, pues, soldados de la patria: no olvidéis jamás que nuestra obra es de
Dios; que El nos ha concedido esta Bandera, que nos manda la sostengamos, y
que no hay una sola cosa que no nos empeñe a mantenerla con el honor y decoro
que le corresponde. Nuestros padres, nuestros hermanos, nuestros hijos, y
nuestros conciudadanos, todos, todos, fijan en vosotros la vista y deciden que
a vosotros es a quienes corresponderá todo su reconocimiento si continuáis en
el camino de la gloria que os habéis abierto. Jurad conmigo ejecutarlo así, y
en prueba de ello repetid: ¡Viva la Patria!
Manuel Belgrano
Jujuy, 25 de Mayo de 1812
Copia textual - "Símbolos de la Nación Argentina" - Ministerio del Interior -
1968

Promesa de Fidelidad que realizan los alumnos de 4to. grado
Es
una disposición reglamentaria del Consejo Nacional de Educación según
resolución del 23 de enero de 1957 (exptes. 31347/956 y 94146/946)
La
ceremonia escolar del Juramento a la Bandera en todas las escuelas diurnas
dependientes de la repartición y particulares fiscalizadas por el Consejo, con
período de funcionamiento de marzo a noviembre, se realizará el día 20 de
junio (Dia de la Bandera) de cada año, con el siguiente programa:
1) Himno Nacional Argentino cantado por todos los alumnos de la escuela.
2) Discurso alusivo.
3)Jura de la Bandera
4) Saludo a la Bandera, cantado por todos los alumnos
5) Marcha
Los directores de las escuelas harán jurar la Bandera Nacional a los alumnos
de 3º a 6º que no lo hubiesen hecho anteriormente.
Reunidos los alumnos con la asistencia de sus respectivos maestros, el
Director leerá la fórmula de Promesa de lealtad a la Bandera:
"Alumnos: la Bandera blanca y celeste - Dios sea loado- no ha sido jamás atada
al carro triunfal de ningún vencedor de la tierra.
Alumnos: esa bandera gloriosa representa la patria de los argentinos.
Prometéis rendirle vuestro más sincero y respetuoso homenaje; quererla con
amor intenso y formarle desde la aurora de la vida un culto fervoroso e
imborrable en vuestro corazones; prepararos desde la escuela para practicar a
su tiempo con toda pureza y honestidad las nobles virtudes inherentes a la
ciudadanía; estudiar con empeño la historia de nuestro país y las de sus
grandes benefactores a fin de seguir sus huellas luminosas y a fin también de
honrar a la Bandera y de que no se amortigüe jamás en vuestras almas el
delicado y generoso sentimiento de amor a la Patria.
En una palabra, prometéis hacer todo lo que esté en la medida de vuestras
fuerzas para que la Bandera argentina flamee por siempre sobre nuestras
murallas y fortalezas, a lo alto de los mástiles de nuestras naves y a la
cabeza de nuestras legiones y para que el honor sea su aliento, la gloria su
aureola, la justicia su empresa"
Los alumnos puestos de pie y extendiendo el brazo derecho hacia la bandera,
contestarán:
"SÍ, PROMETO"
Otras referencias:
Terminado el discurso alusivo, se ordenará "firmes".El abanderado colocará el
regatón del asta en la cuja y mantendrá alta la bandera. Los que estuvieran
sentados, se pondrán de pie. Recibido el juramento, la bandera será llevada
sobre el hombro. La escuela continuará en posición de "firmes" hasta el
instante en que el abanderado y sus escoltas penetren en la Dirección, o según
las circunstancias desaparezca de la vista de los espectadores.
Para su inclusión en el "discurso alusivo por el Director o quien lo reemplace
en el cargo" si así se estimara conveniente, se incluye, a continuación, el
texto de algunas oraciones apropiadas.

Significado de la promesa, proclama y oraciones, y
expresiones
"Sí, prometo" y "
Sí, juro"
Inicialmente, la fórmula del juramento se hallaba compuesta por el primero y
último párrafos (''La Bandera blanca y celeste''...; ''flamee por siempre''. -
.), ambos del discurso que Sarmiento -entonces presidente de la República-
pronunció en la ciudad de Buenos Aires, el 24 de septiembre de 1873 (''Obras
completas'', XXT), párrafos de-terminados por la presidencia del Consejo
Nacional de Educación -ejercida por el doctor José María Ramos Mejía-, ea
sesión del 11 de fe-brero de 1909. Posteriormente, la fórmula fue ampliada,
agregándosele, por iniciativa del inspector técnico general, profesor Ernesto
A. Bavio, el segundo y tercer párrafos: ''Esa bandera gloriosa---- ..
''Prometéis rendirle''. . - (sesión del 26 de junio de 1909).
De acuerdo con la primera resolución, los niños debían extender la mano
derecha mientras pronunciaban las palabras del primero y cuarto párrafos.
Conforme con la resolución de junio de 1909, las palabras. del nuevo texto de
la promesa eran pronunciadas por el director de la es-cuela; los niños
extendían su mano y formulaban el juramento.
Desde entonces, la fórmula ha experimentado algunas otras varian-tes. Así, a
partir de 1949 se cambió la invocación Niños por la de alumnos; y desde 1950
la expresión de ¡Sí, juro! fue sustituida por la de ¡Sí, prometo.', más en
concordancia con la edad del niño y la medida de su responsabilidad.

Origen de la bandera como símbolo
La
bandera, en su más alta significación, es el símbolo de nacionalidad y
representación de la patria. En el ejército, además, la bandera simboliza la
lealtad a la misma y es preciado emblema de las virtudes militares del cuerpo
al cual pertenece.
Según el criterio de los etimologistas, el término bandera procede de la voz
española banda, y ésta, así como sus equivalentes persa, visigoda y germánica
band (o banda) y latina bandum (o bandus), de las sánscritas bandh, amarrar,
estrechar, y bandhs, lazo, ligadura. Significando originariamente cinta, lazo,
tira, propia para atar o ligar, se comprende sin reparos el tránsito a la
acepción de bandera o estandarte, y posteriormente, a la acepción de
parcialidad o gente que sigue a un partido.
Un pedazo de tela colgado a un palo, y muy visible por su color o por su
forma, sirvió ya en la más remota antigüedad a los pueblos en sus empresas
guerreras para distinguir entre sí las diferentes fracciones del ejército y
para la formación de su orden de batalla. La historia de la bandera, por
consiguiente, va unida íntimamente con la de las insignias o signos
convencionales usados por los hombres para diferenciarse en sus eternas
luchas. Son estas luchas tan antiguas como el hombre, y por tanto, tarea
inútil sería empeñarse en investigar cuándo y entre qué gentes apareció la
bandera.
La primera bandera apareció con el primer pueblo, con la primera tribu que
hizo la guerra. La necesidad de reunirse para formar un grupo con un proyecto
determinado debió suscitar el deseo de usar algo -un objeto, una figura, una
imagen- que sirviera de señal para congregarse alrededor de ella. Esta señal,
signo de un propósito físico -fácil es comprenderlo-, pasó a indicar o sugerir
una idea común, un ideal: quedó así creado el símbolo. La necesidad y el valor
de este símbolo llegaron a acrecentarse cuando la realización de una empresa o
el logro de una victoria suscitó, después, el recuerdo de esa hazaña. Además
de enorgullecer a quienes la habían alcanzado, sirvió de estímulo para em-prender
nuevos proyectos, nuevas proezas. Dícese que la camisa de Nemrod, el fabuloso
rey de Caldea, sirvió de bandera en la guerra contra sus hermanos, y que los
hijos de Noé emplearon ya, para distinguirse, signos con diversas figuras.
La representación más antigua que parece conocerse de la bandera como
agrupación étnica o de pueblo, procede de Egipto.
En las pinturas de la cerámica descubierta en las tumbas de la época primaria
de aquel país, donde se representan chozas de las tribus aborígenes, aparecen
sistemas rudimentarios de defensa, y por sobre ellos, una bandera flotando al
impulso del viento con la imagen de un animal sagrado. Este mismo símbolo
aparece entre los indostánicos y, posteriormente, entre los tebanos, los
asirios, los medos, los partos, los armenios, las tribus de Israel, los
griegos y los romanos, quienes fueron los que realmente le dieron el
significado contemporáneo. De ellos la adoptaron los germanos y los galos
Actualmente, la bandera, no obstante sus ligeras diferencias, puede
defínírsela como una insignia compuesta por un trozo de tela , por lo común de
tafetán o de seda, de forma cuadrilonga, asegurado por uno de sus lados en una
driza o en un palo que recibe el nombre de asta. Sus colores, la distribución
de éstos, la disposición de sus franjas, sus ornamentos -su escudo o su lema,
si lo lleva- y otros aditamentos indican la potencia, nación o estado a que
pertenece.
Según creencia generalizada, la más antigua de las banderas nacionales
actuales es la de Dinamarca, cuyo uso se remonta al año 1219.
La mayor parte de las banderas nacionales, aun cuando su uso fuera anterior,
se adoptaron oficialmente en el siglo XX.

Oración a la bandera de Joaquín V. González
¡Bandera de la Patria, celeste y blanca,
símbolo de la unión y de la fuerza con
que nuestros padres nos dieron
independencia y libertad; guía de la
victoria en la guerra, y del trabajo y la
cultura en la paz; vínculo sagrado e
indisoluble entre las generaciones
pasadas, presentes y futuras; juremos
defenderla hasta morir antes que verla
humillada!
¡Que
flote con honor y gloria al frente
de nuestras fortalezas, ejércitos y
buques, y en todo tiempo y lugar de la
Tierra donde éstos la condujeran;
que a su sombra la Nación Argentina
acreciente su grandeza por siglos y
siglos, y sea para todos los hombres
mensajera de libertad, signo de
civilización y garantía de justicia!
Joaquín V. González

Marcha de la bandera
Gloriosa enseña de la Patria mía,
el Paraná en sus brisas te envolvió,
y en su ribera tremolaste el día
en que Belgrano al mundo te mostró.
Jamás vencida, siempre como el iris,
tras las borrascas tu color surgió,
y el grito heroico de la ardiente gloria
donde flameaste por doquiera vibró.
Viva
eterno el nombre del héroe
que formara tan bello color.
Viva libre la enseña de Mayo,
Gloria! Viva! su ilustre creador.
Gloriosa enseña de la Patria mía,
el Paraná en sus brisas te envolvió,
y en su ribera tremolaste el día
en que Belgrano al mundo te mostró.
Jamás vencida, siempre como el iris,
tras las borrascas tu color surgió,
y el grito heroico de la ardiente gloria
donde flameaste por doquiera vibró.
Sol
de las batallas,
en que las glorias de la Patria viera;
luz inmaculada
entre los pliegues de la azul bandera.
Nunca tus fulgores
empañe el velo de la ciega suerte,
y antes que humillada
sobre tu vida ciérnase la muerte.
Letra de G.J. García
Fuente: http://www.mendoza.edu.ar/
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